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02 junio 2010

11.- Hedy Lamarr

En una comida con familia a la que apenas veo me llevé a un tío-abuelo mío frente a un ordenador y le dije: “aquí podemos buscar todo lo que quieras”. “Ah, Hedy Lamarr”, babeó recordando su belleza. Confieso que encontré su biografía de lo más interesante.


Hedy Lamarr, o Hedwig Eva Maria Kiesler Markey, fue una niña muy inteligente que nació en Viena en 1914. A los 16 años empezó a estudiar ingeniería, leí que de telecomunicaciones, pero como chica inteligente que era, a los 19 años decidió dejarlo para ser actriz en el teatro con el director Max Reinhardt.

La cosa fue bien: empezó carrera en el cine y pasó a la historia por ser la primera mujer en aparecer desnuda durante diez minutos en una película comercial, “Éxtasis”. Al poco tiempo el magnate Friedrich Mandl, uno de sus admiradores, se la compró en matrimonio a sus padres. Inmediatamente trató de eliminar todas las copias de la película de su mujer, a la que sometió a un régimen carcelario: según ella cuenta, vivía encerrada en su cuarto, del que solo podía salir acompañada, y sólo le permitía desnudarse o bañarse en presencia de su marido.

Ese tiempo lo aprovechó Hedy para terminar sus estudios de ingeniería, sonsacar a los amigos de su marido secretos sobre tecnología militar y mantener una relación sentimental con su asistenta. Ella fue quien le ayudó a escapar por la ventana del baño de un restaurante hasta un coche que la llevó, con persecución por los guardaespaldas del marido incluida, a París. Otras historias cuentan que a quien tuvo que narcotizar fue a la asistenta.

De ahí se fue a Londres, donde reportó todo lo oído en casa de su marido y trabajó descifrando señales codificadas en la guerra, pero rápidamente se fue los Estados Unidos, donde estuvo protegida por el mismísimo Louis B. Mayer, de la Metro Goldwyn Mayer. Pese a ello, su elección de películas fue desastrosa, rechazando papeles en “Luz de gas” o “Casablanca”, películas inolvidables finalmente interpretadas por Ingrid Bergman. Su película más importante, en cambio, fue “Sansón y Dalila”.

Mientras tanto se dedicó a inventar y patentar la transmisión en espectro ensanchado junto con George Antheil, compositor de piano que le inspira el invento y con el que mantiene una relación que no terminó muy bien. La patente se la cedió al ejército de los EEUU. Debería haber servido para dirigir torpedos por radio de forma que no pudieran ser interceptados, pero no se pudo poner en práctica hasta guerras posteriores. Como aplicación civil, hoy en día se utiliza para la comunicación de datos WIFI, o la telefonía móvil. Creo que una vez leí que también estuvo con un arquitecto.

Hedy Lamarr, o Kiesler, o Markey, murió en el año 2000. Es la imagen de la compañía de software canadiense Corel y el Día del Inventor, 9 de noviembre, se celebra por su cumpleaños. Por último, añadir que se le atribuye a ella la frase “Cualquier chica puede ser glamurosa. Lo único que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida”.

Mi tío-abuelo me tuvo mucho más tiempo leyendo biografías de otras actrices de esa época mientras se le llenaba la boca repitiendo sus nombres. Ninguna me sorprendió tanto como ésta.

10 mayo 2010

3.- Michel Foucault:

Es que me gusta leer biografías y otras cosas en wikipedia. La semana pasada me leí la de Foucault. Michel, no Léon, que fue el del péndulo (para demostrar la rotación terrestre) y las corrientes inducidas (que ahora sirven para separar latas de aluminio de otros envases). Michel Foucault nació en Francia en 1926 y estudió medicina especializándose en psicología, porque resulta que se deprimía mucho.

(Hasta aquí es verdad, desde aquí no os fiéis de lo que digo que seguramente es todo mentira. Sólo os aviso aquí por no ser cansina)


¡Pues vaya con el geniecito! Empezamos con su idea de lo que es el poder, algo que reprime, produce efectos de verdad y produce conocimiento. Como se basa en “quién sabe más”, pues es algo difícil de determinar, o al menos eso es lo que yo he entendido. Incluso decide inventar una nueva palabra, el biopoder, que sería el poder de controlar a cada uno de los individuos de una población. En realidad parece jardinería, porque se trata de decidir el qué vive, dónde, qué muere, hacia dónde crece y qué ramas hay que cortar para que lo que a ti te gusta crezca fenomenal. Entran aquí conceptos de vigilancia y control de cada individuo con los que sentí un déjà vu a un debate que una vez hicimos.

Luego parece haber pensado en todos aquellos edificios de los que no puedes salir hasta que no te dejan (prisiones, hospitales, manicomios, escuelas…) y en qué relación tiene eso con el hecho de que te definan como preso, enfermo, loco o alumno. No sé, pero parece querer decir que decidió centrarse en qué es lo que pasa cuando las cosas se dicen de una forma sin importar lo qué son las cosas que se dicen.

Y echando un vistazo a sus libros confirmo ese déjà vu al leer el título “Vigilar y castigar”. Analiza el mecanismo de conversión del “Has sido malo, ¡toma un azote!” al “Has sido malo. ¡Estás castigado!”. En este último caso, creo que diferencia entre el “Vete a tu cuarto” y el “Quédate donde yo te pueda ver”. Sugiere que el ambiente en el que hoy en día nos movemos es de éste último tipo, pero en plan perpetuo, no por nada en especial, simplemente lo interiorizamos.

"Historia de la sexualidad" no parece tan divertido, al menos al principio, que habla de biopoder y demografía. Pero luego apunta a que mientras decimos que tenemos una mayor libertad sexual, olvidamos el objetivo de controlar mejor nuestros cuerpos y lo que deseamos. No sé cómo interpretarlo, la verdad, y resulta que en lugar de sinopsis en internet hay pdfs llenos de páginas que ahora no me apetece leer.

En fin, mis disculpas a los que saben del tema por esta interpretación tan poco rigurosa. ¡Es mi tendencia! Agradezco aclaraciones, eso está claro!! Es que esta biografía era de las difíciles. Otro día hago una más fácil de la que me pueda sentir orgullosa.